"Es que me da vergüenza"
- Mamen de Loma-Ossorio García

- 30 nov 2020
- 2 Min. de lectura

"¿Qué van a pensar de mí si expreso como me siento?", “Me da vergüenza, por eso no lo hago” “¿Y si reaccionan mal?”
“Con la vergüenza que me da, hay miles de cosas que dejo de hacer”
¿Te suena?
El escudo de la vergüenza.
Sí, así es, un escudo que creemos que nos “Protege”, pero que, en realidad nos impide ser nosotros plenamente. Tenemos la creencia de que ser vergonzoso es algo que define a ciertas personas, y tal vez sea así, existen personas más vergonzosas a las que les cuesta más hacer ciertas cosas, pero…
¿Quiere esto decir que esas personas pueden escudarse en esa vergüenza para siempre?
Para nada. Trabajando y creciendo esa vergüenza puede transformarse.
La vergüenza es sinónimo de ciertos miedos. Miedo a ser nosotros mismos plenamente, al 100%, miedo a mostrar una faceta nueva, miedo al qué pensarán de mi…Dejamos de hacer cosas que nos gustaría, nos impide mostrarnos como somos e incluso tener relaciones auténticas. Incluso podemos sentir vergüenza de nuestros propios sentimientos.
La vergüenza nos exige cambiar o dejar de hacer aquello que creemos que nos hace rechazables ante los demás, nos quita nuestro propio valor individual.
- Lo primero. Conócete, valórate y defínete tú a ti mismo, así no dejarás que la opinión de otros sea tan determinante para ti. Lograrás vencer esa vergüenza de ser tú mismo.
- Date un chute de seguridad. Nadie es perfecto y eso te hace humano. Conociéndote aprenderás a aceptar tus errores como parte de ser persona, de vivir, y no como un defecto que te define.
- Deja de atacarte, criticarte y autocorregirte. Empieza a quererte y valorar aquello que haces, lo que te sale bien e incluso aquello en lo que te equivocas.
- Libérate de las expectativas. Esas trampas mentales que nos guían por un camino tortuoso.
- No te compares, siempre saldrás perdiendo. Cuando nos comparamos es por que priorizamos el valor de otro frente a nosotros mismos. Error. Pon el YO primero.
Lánzate. Prueba a hacer aquello que la vergüenza te impide hacer uy ponla a prueba. Seguramente te sientas lleno y el miedo a hacerlo acabe desapareciendo.
Cuéntame aquello que la vergüenza te impide lograr y lánzate a hacerlo ¡véncela!



Comentarios