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Distorsiones cognitivas

  • Foto del escritor: Mamen de Loma-Ossorio García
    Mamen de Loma-Ossorio García
  • 19 feb 2021
  • 3 Min. de lectura

En psicología hablamos de distorsiones cognitivas.


En un lenguaje más coloquial a mi me gusta referirme a ellas como el modo en que cada uno observamos e interpretamos la realidad.


Según las vivencias a lo largo de nuestra vida, cada uno construimos unos esquemas sobre aquello que está bien, lo que está mal, los valores, sobre cómo se ama, como te relaciones, tomas decisiones…

Y todo ello nos hace ver la realidad de una forma u otra, dar importancia a ciertas cosas, interpretar conductas de una determinada forma…


Aquí os pongo algunas de las distorsiones más comunes…


- Pensamiento polarizado: Ver las cosas blancas o negras. O eres bueno, o malo, o eres perfecto o eres un fracasado. No existen los puntos intermedios.


- Filtraje: En una situación, tendemos a percatarnos de ciertas cosas y no de otras. Un ejemplo es cuando ves todo lo negativo de una situación y nunca te percatas de los elementos positivos, a pesar de que están presentes.


- Sobregeneralización: Cuando se extrae una conclusión general de un simple incidente. Si haces algo mal en tu trabajo, llegas a la conclusión de que no sirves para dedicarte a ello, eres un fracaso profesional.


-Interpretación de pensamiento: Sin mediar palabra, la persona sabe qué sienten los demás y por qué se comportan de la forma en que lo hacen. En concreto, es capaz de adivinar qué sienten los demás respecto a ella.


- Personalización: La persona que los sufre cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella.


-Falacia de control: Si se siente externamente controlado, se ve a sí mismo desamparado, como una víctima del destino. La falacia de control interno convierte a la persona en responsable del sufrimiento o de la felicidad de aquellos que le rodean. La falacia de la justicia: La persona está resentida porque piensa que conoce qué es la justicia, pero los demás no están de acuerdo con ella.


- Culpabilidad: La persona mantiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto y se culpa a sí misma de todos los problemas ajenos.


- Razonamiento emocional: Cree que lo que siente tendría que ser verdadero, automáticamente. Si siente como estúpida y aburrida una cosa, debe ser estúpida y aburrida.


- La falacia del cambio: Una persona espera que los demás cambiarán para seguirle si los influye o camela lo suficiente. Necesita cambiar a la gente porque sus esperanzas de felicidad parecen depender enteramente de ello.


- Las etiquetas globales: Se generalizan una o dos cualidades de un juicio negativo global.


- Tener razón: Continuamente está en un proceso para probar que sus opiniones y acciones son correctas. Es imposible equivocarse y se hará cualquier cosa para demostrar que se tiene razón.


- La falacia de recompensa divina: Espera cobrar algún día todo el sacrificio y abnegación, como si hubiera alguien que llevara las cuentas. Se resiente cuando se comprueba que la recompensa no llega.


- Debería: La persona vive según una lista de deberías. Cualquier fallo le induce a la culpa o genera el rechazo hacia los demás.


- Visión catastrófica: Se espera el desastre ante cualquier suceso. ¿Y si me sucede a mi? ¿Y si…?



Las distorsiones nos generan muchas veces malestar emocional, nos impiden sentirnos cómodos con nosotros mismos y evitar determinadas conductas. Además nos generan pensamientos de culpa, crítica, rechazo…

Todos los tenemos. La diferencia es saber que los pensamientos son sólo eso, pensamientos, no dejemos que nos controlen.


Puedes leer el resto de distorsiones cognitivas a través del link en mi bio

¡Espero que te resulte interesante!


Y tú, ¿Te has reconocido en alguna de estas distorsiones?

 
 
 

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