Desarrollo de la vida en común

La negociación en la pareja existe y debe ser imprescindible para construir unos buenos cimientos. La vida en pareja se puede ilustrar como un edificio en construcción. Se inicia por los cimientos y se va construyendo poco a poco. Es necesario también cuidar la imagen de ese edificio y evitar que se vaya deteriorando con el paso del tiempo.

La primera etapa, a la que llamamos noviazgo, como tú y yo sabemos esta liderada por el principio del placer, mariposas en el estómago, idealización del otro. Esta etapa es muy importante ya que empiezan a surgir proyectos comunes sobre la base de las expectativas que creamos del otro. Esto será decisivo para el futuro de la pareja.
Pero... ¡cuidado! Tanto los noviazgos eternos como aquellos que pasan etapas con excesiva rapidez pueden perjudicar el futuro en pareja.
Al noviazgo le sigue una etapa de mayor consolidación. De manera explícita se habla de compromiso y se elabora entre ambos una especia de contrato. Por regla general es entonces cuando se cumple algún ritual socialmente significativo, una boda, irse a vivir juntos, una celebración simbólica para ambos.
En esta parte cada miembro de la pareja pasa por un proceso de desvinculación de la familia anterior para formar parte de su nueva unidad familiar, llevándose consigo una mochila cargada de elementos de esas mismas familias. En esta etapa, la pareja irá elaborando su propia mochila que estará formada por elementos de las familias respectivas y por nuevos elementos de su nueva familia.
En esta nueva etapa de pareja, donde comienza la vida común es necesario no dar por hecho todos los elementos de la convivencia, si no realizar negociaciones y comunicarse, sobre todo en estos temas: Manejo del espacio y tiempo, tareas domésticas, límites con las familias de origen, vida social, trabajo, economía y ocio…
Temas que iremos tratando en próximos posts.
¡No te los pierdas!



Comentarios